Category: fiser.es

  • Fiskebar es el restaurante de Grupo Tragaluz creado por Isern Serra

    La sala principal es un espacio volumétrico acristalado, donde la joya de la corona, es la gran barra de mármol. El amplio local es la nueva propuesta del Grupo Tragaluz en la ciudad condal, donde tienen otros restaurantes, que ocupa el mismo espacio donde estuvo el mítico Club Marítim. Son, explica Alex Duran, al frente de las cocinas del grupo, los primeros pasos de una cocina que arranca con tanta prudencia como ilusión en un restaurante cuya sala dirige Carlos Vilà Sagnier. La propuesta mira a esa cocina nórdica que atrae a Tarruella (en algunos platos con guiños mínimos, como el toque del eneldo). En el vibrante Port Vell de Barcelona se encuentra FIS K BAR, un espacio singular que forma parte de la terraza del restaurante FISKEBAR.

    Los mejores restaurantes de cocina tradicional en Barcelona

    El tinte se determinó una vez conseguido las sillas en marrón oscuro Chandigarh un estilo de finales de los años cincuenta. De este modo el comensal puede asistir en directo a la preparación de los platos a la vez que su degustación. Todos los elementos técnicos y decorativos que cuelgan del techo como los tensores, aires, botelleros entre otros se integran en el plano superior mediante un mismo tono cromático.

    ¿QUÉ DEFINE A FISKEBAR?

    • De esta colisión resulta el FISKEBAR, una de las últimas propuestas del siempre infalible Grupo Tragaluz en colaboración con el refinado diseño de Isern Serra.
    • La sala del restaurante Fiskebar, con vistas al Port Vell.
    • Unos apliques de Andrew Trotter iluminan el acceso y zonas exteriores.
    • Porque las vistas desde la mesa o la barra central a través de las cristaleras y desde la terraza son, sin duda, de las más encantadoras y bonitas de la ciudad.
    • Diseñado por Isern Serra, el restaurante Fiskebar se inspira en los bares de pescadores daneses, cercanos a los puertos.
    • Igual de vinculado a la Barcelona preolímpica estuvo el Mordisco, primera piedra del grupo Tragaluz, impulsado por Rosa Esteva y su hijo Tomás Tarruella.

    La barra acabada en micromortero es un elemento más de la arquitectura ideada por Isern Serra. Una segunda sala se abre a las dos terrazas de Fiskebar. Todos los elementos técnicos y decorativos que cuelgan del techo, como los tensores, aires, botelleros, entre otros, se integran en el plano superior mediante un mismo tono cromático. A su vez, unas líneas de alabastro de Contain Studio marcan el paso al baño y las dos salas de Fiskebar. Esta zona también la acompaña la Tube de Classicon y la Topuro, una lámpara de Guido Balín para Mirabobo.

    Fiskebar, el nuevo restaurante de Grupo Tragaluz, un importante grupo de restauración nacido en Barcelona, dirigido por Tomás Tarruella y con locales en Barcelona y Madrid. Empezamos con un ligero, pero muy sabroso, tartar de vieira ahumado con capuchina al que lo acompañamos con el Smørrebrød de salmón, aguacate con verdes y rábano picante, uno de esos platos que bien te los puedes encontrar tanto en una carta de brunch como de cenas y que nos transporta directamente a Copenhague fruto de su elaboración así como de la elección del pan de centeno, uno de los panes predilectos en la Europa del frío. Sin embargo, estos elementos son tan solo la guinda del pastel a unas imponentes vistas al puerto de Barcelona. Una estructura que, para los usuarios de este grupo, no pasa desapercibida, pues no nos fue difícil reconocer que la barra es precisamente la misma que encontramos en el Rojo Negro de La Diagonal. El mobiliario sigue en todos sus espacios una misma narrativa, pero, en este caso, las mesas van acompañadas de sillas Paralel de Point. Por último, destacan como proyecto lumínico las lámparas de suelo Shoji, de Davide Groppi, que nos recuerdan a las maravillosas Akari de Isamu Noguchi.

    Es casi una sala exterior, donde la barra alta de copas está resaltada también con las mismas dos lámparas Teiko de Santa & Cole para dar continuidad a su diseño. Mientras, los baños, oscuros, hacen resaltar el lavamanos de piedra escafilada con la misma materialidad que fismuler bcn carta la barra de la sala central, una piedra caliza. En el eje central está el recibidor, una zona de servicio donde también se encuentra el segundo acceso, privado, desde el club. El resto de la barra tiene lámparas de mesa cerámicas de Pottery Project como la Terra y en las mesitas Nais, unas lámparas de batería que también se han colocado en exterior. Y las mesas de grupos rectangulares o para 2 son sin brazos, se van alternando.

    Los mejores restaurantes de cocina fusión en Barcelona

    La sala principal es un espacio volumétrico acristalado donde la barra es eje central y dinamizador de la actividad. Porque las vistas desde la mesa o la barra central a través de las cristaleras y desde la terraza son, sin duda, de las más encantadoras y bonitas de la ciudad. Ahora es este último quien ha decidido instalarse en ese espacio privilegiado en la primera planta del Club Marítim, con una espectacular barra central y amplia terraza, todo ello con interiorismo de Isern Serra. En resumen, Fiskebar Barcelona es mucho más que un restaurante de mariscos, es un destino gastronómico que combina calidad, sabor y atención al detalle para brindarte una experiencia culinaria inolvidable. FISKEBAR se presenta como un espacio donde disfrutar de una gastronomía 100% marítima con un twist que bien merece una visita. Predominan los vinos ecológicos y orgánicos y la cerveza bien tirada, y saben escoger a la perfección proveedores y productos que sean locales y sostenibles para crear platos que tengan el mar como elemento principal, ya sea pasta, verduras, arroz o el propio pescado.

    El espacio busca generar una atmósfera monocromática y cálida para resaltar un único cuadro, su paisaje. La joya de la corona es la barra de mármol, matérica, compuesta por tres bloques de piedra que te reciben y recuerdan la belleza de lo artesano y la imperfección. Unos apliques de Andrew Trotter iluminan el acceso y zonas exteriores. Su acceso principal se encuentra en el Paseo de Ítaca por unas escaleras de chapa metálica que te conducen hasta el ático del RCM. Uno de aquellos platos que nos recuerdan que las cosas que funcionan no hay que cambiarlas.

    Su gobierno se caracterizó por impulsar la educación, la exportación agrícola y el desarrollo del ferrocarril. La “Conquista del Desierto” se enmarca en el contexto político nacional de la época, con Nicolás Avellaneda en la presidencia y Roca como Ministro de Guerra. El personal amable y atento te recibirá con una sonrisa, listo para guiarte a través de su extenso menú de delicias marinas.

    FISKEBAR, gastronomía marítima escandinava con vistas

    Unos apliques de Andrew Trotter iluminan tanto dicho acceso como las zonas exteriores creadas por Isern Serra. El acceso principal de Fiskebar se encuentra en el Paseo de Ítaca, por unas escaleras de chapa metálica que te conducen hasta el ático del RCM. Articula el espacio, lo completa y genera una circulación en torno a ella.

    Al acceder nos recibe una zona lounge, de sofás bajos con mesitas de obra, con sus correspondientes lámparas de mesa y butacas Kata de Arper, donde tomar unas primeras bebidas antes de ir a la mesa. En sintonía con sus bases culinarias, salta a la vista que el interiorismo de este restaurante es un verdadero homenaje al slow life nórdico; su minimalismo moderno, la música amenizando el ambiente o la terraza donde disfrutar de los últimos destellos de luz son los responsables de la ideal atmósfera que impregna todo el sitio. El mismo restaurante del que sale Carlos Vila y que, tras muchos años como director del lugar de reunión de los sibaritas de la zona alta, Vila pone rumbo hacia al mar para convertirse en el actual patrón del Fiskebar. El mostrador de la barra central en piedra queda realzado por las lámparas colgantes Teiko de Santa & Cole, de papel, para dar ligereza y la calidez de los materiales naturales. La última zona de mesas para grupos de 5 o 6 personas se diferencia del resto gracias a la elección de mesas circulares de nogal teñido.

    Se trata de un restaurante que, en aquello tiempos, despachaba fácilmente entre 100 y 200 clientes por servicio, y Carlos Vilà Sagnier , su actual director, me dijo que, solo después de un mes abierto, ya hacen servicios de tres dígitos… Sin embargo, el calabrés MATTEO SPINELLI sale del paso airosamente en medio de tantos estilos (y de las dificultades de las instalaciones), menos en algunos detalles en los platos que mencionaremos más adelante. Pero nos costará dejarlo de llamarlo “El Marítim”… En este aspecto, no cabe la nostalgia y se aplaude la nueva propuesta. Ahora el restaurante se llama FISKEbar y ha sido cogido por el Grupo Tragaluz (Tomás Tarruella).

    La Oficina de Turismo de General Roca es el lugar ideal para comenzar a explorar esta maravilloso historia y descubrir todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. El primer municipio electivo de la ciudad se estableció en 188Entre 1909 y 1919, las grandes obras de riego, gracias al Dique Contralmirante Cordero, transformaron la economía local, impulsando la fruticultura y el crecimiento del comercio. La llegada del ferrocarril y la construcción de infraestructura mejoraron las condiciones de vida y el trabajo de la tierra. En 1883 se creó la primera colonia, llamada General Roca, que se convirtió en el principal centro agrícola del valle.